Feliz Navidad
Era de noche y ambos estaban exhaustos, porque habían caminado una larga distancia bajo el sol del desierto. Él, delicadamente tomó del brazo a su mujer y le ayudó a sentarse en el piso apoyando la espalda en un pilar. Ella no soportaba los dolores. Su hijo vendría al mundo en cualquier momento. Él, desesperado al observar el dolor de su mujer, buscaba alojamiento sin tener éxito. Una señora que trabajaba en una de las posadas del lugar, miró con una cara compasiva a la mujer, mientras ésta llevaba su mano derecha hacia su estómago tratando de apaciguar el dolor. Dejó de lado sus quehaceres y se acercó a la mujer. Se arrodilló a su lado y le preguntó quién estaba con ella, la mujer respondió que andaba de viaje con su esposo producto del censo. En eso aparece el marido. La mujer les ofreció un lugar donde podrían pasar la noche, como la ciudad estaba sobrepoblada, no encontrarían lugar alguno para pernoctar. Los dos accedieron ante el ofrecimiento. El hombre tenía hambre. Estaba muy agotado producto del largo viaje. Sin embargo, aún tenía fuerzas para ayudar a su mujer. Él estaba con ella en todo momento. La tomó suavente del brazo, le ayudó a reincorporarse y juntos caminaron hacia el establo. Ahí, junto a los animales, la pareja pasaría la noche.
Los dolores se acrecentaban cada vez más; eran muy intensos; algo en el ambiente hacia presagiar lo que vendría. La mujer que les brindó el espacio para dormir, se retiró del lugar, pero regresó a los pocos minutos con un tiesto con agua, paños y una manta. La mujer aumentaba la intensidad de sus quejidos. Con sus manos, el hombre acariciaba la cabeza de su señora. De pronto, el llanto de una criatura alertó a los animales que rodeaban la escena. El hombre no reboza la tremenda alegría que siente su corazón. La satisfacción fue mayor cuando tomó al pequeño en sus brazos. Lo acercó a la madre, ésta lo besó y, es ese preciso instante, sus ojos se cerraron; se había quedado dormida de cansancio. La mujer que había asistido en todo momento el parto, cogió las cosas y se las llevó. Al poco rato, regresó con agua y otra manta. Conversaban con el hombre, casi susurrando, sobre el viaje que ambos habían realizado por el desierto. Un par de golpes a la puerta rompería el silencio. Rápidamente, la mujer se levanta y abre la puerta. Era un pastor que preguntó por el recién nacido; deseaba verlo. La mujer le preguntó: ¿cómo supiste que acá nació un bebé? El hombre respondió: "una luz me guió hasta aquí". El papá se levantó e invitó al hombre para que se acercara al pequeño. Al verlo, el pastor se agachó e inclinó su cabeza... seguramente, él agradecía a Dios por el inmenso regalo que le otorgó a toda la humanidad.
Nacimiento de Jesús en Belén.
Una breve reflexión personal
¿Cuántas veces no hemos estado exhaustos como José y hemos soportado dolores como María? ¿Cuántas veces, la persona que menos pensamos nos tendió una mano de ayuda? Y ¿Cuántas veces cuando nos sentimos abatidos parece una persona y un lugar que nos brinda acagida? Son muchas cosas más las que podemos rescatar de esta historia.
Lo más importante es la esperanza, la confianza; la fe. Siempre después del cansancio, el abatimiento, la tristeza y del dolor, Dios nos brinda ese renacer a la vida. Es la invitación para olvidar todo lo malo y comenzar nuevamente, con una mirada optimista y alegre.
Amigas y amigos, que en esta Navidad encuentren esa paz tan necesaria para ser feliz. Que puedan disfrutar de unas bellas horas entorno a la figura de la familia modelo, y fomentar, a la vez, un ambiente de sana convivencia entre sus seres queridos. Que la luz del Espíritu nos guíe y nos fortalezca.
Los mejores deseos de Nochebuena y ¡Feliz Navidad!
Los dolores se acrecentaban cada vez más; eran muy intensos; algo en el ambiente hacia presagiar lo que vendría. La mujer que les brindó el espacio para dormir, se retiró del lugar, pero regresó a los pocos minutos con un tiesto con agua, paños y una manta. La mujer aumentaba la intensidad de sus quejidos. Con sus manos, el hombre acariciaba la cabeza de su señora. De pronto, el llanto de una criatura alertó a los animales que rodeaban la escena. El hombre no reboza la tremenda alegría que siente su corazón. La satisfacción fue mayor cuando tomó al pequeño en sus brazos. Lo acercó a la madre, ésta lo besó y, es ese preciso instante, sus ojos se cerraron; se había quedado dormida de cansancio. La mujer que había asistido en todo momento el parto, cogió las cosas y se las llevó. Al poco rato, regresó con agua y otra manta. Conversaban con el hombre, casi susurrando, sobre el viaje que ambos habían realizado por el desierto. Un par de golpes a la puerta rompería el silencio. Rápidamente, la mujer se levanta y abre la puerta. Era un pastor que preguntó por el recién nacido; deseaba verlo. La mujer le preguntó: ¿cómo supiste que acá nació un bebé? El hombre respondió: "una luz me guió hasta aquí". El papá se levantó e invitó al hombre para que se acercara al pequeño. Al verlo, el pastor se agachó e inclinó su cabeza... seguramente, él agradecía a Dios por el inmenso regalo que le otorgó a toda la humanidad.
Nacimiento de Jesús en Belén.
Una breve reflexión personal
¿Cuántas veces no hemos estado exhaustos como José y hemos soportado dolores como María? ¿Cuántas veces, la persona que menos pensamos nos tendió una mano de ayuda? Y ¿Cuántas veces cuando nos sentimos abatidos parece una persona y un lugar que nos brinda acagida? Son muchas cosas más las que podemos rescatar de esta historia.
Lo más importante es la esperanza, la confianza; la fe. Siempre después del cansancio, el abatimiento, la tristeza y del dolor, Dios nos brinda ese renacer a la vida. Es la invitación para olvidar todo lo malo y comenzar nuevamente, con una mirada optimista y alegre.
Amigas y amigos, que en esta Navidad encuentren esa paz tan necesaria para ser feliz. Que puedan disfrutar de unas bellas horas entorno a la figura de la familia modelo, y fomentar, a la vez, un ambiente de sana convivencia entre sus seres queridos. Que la luz del Espíritu nos guíe y nos fortalezca.
Los mejores deseos de Nochebuena y ¡Feliz Navidad!
Hermano, que la Paz y la Esperanza de ese Niño que es nuestra Salvación colme de alegría tu vida y la de los tuyos.
ResponderBorrarUn abrazo fraterno en ese Jesús que nace en nuestros corazones.
Paz y Bien
Ricardo
Feliz navidad para ud tbn!
ResponderBorrarEn estas fechas tan especiales te deseo de corazón una FELIZ NAVIDAD, que la acogida del amor que Dios nos tiene llene tu corazón de alegría y te haga portadora de paz para todos
ResponderBorraraquellos que le rodean...
Lindo tu Blog, lo leeré mas seguido.
ResponderBorrarBendiciones.
Claudia
Francisco Javier, antes que nada darte las gracias por tu presencia, créeme que ha sido de bendición el ver que a pesar de mi ausencia, tu has estado, un abrazo enorme y que Dios te llene de bendiciones en el año que viene.
ResponderBorrarPericles.
Hermano Francisco Javier, hermosas tus reflexiones.Te deseamos salud, paz, amor, felicidad, plenitud y vida.
ResponderBorrarUn cálido y fraterno abrazo.
FELIZ NAVIDAD!!! OJALÁ QUE TODOS PODAMOS COMPRENDER QUE SIN CRISTO NO HAY NAVIDAD, QUE ÉL RENAZCA EN NUESTROS CORAZONES.
ResponderBorrarGracias por tu felicitación y por tu visita a mi blog. Te deseo lo mejor.
ResponderBorrarUn abrazo
Feliz Navidad.
ResponderBorrarQue nuestra madre santísima nos arrope con su AMOR Y EL NIÑO JESÚS nos de LUZ para iluminar a los demás.
Gracias por ser como eres.
BENDICIONES
Gracias por esta entrada. Feliz Navidad.
ResponderBorrarFeliz Navidad también, doc. Un abrazo desde más al norte.
ResponderBorrarQuiero desearte lo mejor para ti y los tuyos en este nuevo año, que 2010 venga lleno de salud, paz y amor. Un abrazo para toda tu familia
ResponderBorrarFeliz y venturoso año, que el Señor te depare en él lo mejor.
ResponderBorrarHola Francisco:
ResponderBorrarDeseando de todo corazón que tengas un hermoso y bendecido inicio de año, lleno del amor de todas las personas que te rodean.
Te dejo un fuerte abrazo y millones de bendiciones.
Dios te Bendiga.
Betty
Francisco que Dios en su inmenso amor inunde tu vida de paz, felicidad y armonía y que los días de este año los disfrutes a pleno. Que cada día lo vivas como si fuera una ocasión especial llena de hermosos momentos únicos. Te deseo un 2010 lleno de nuevos proyectos y de sueños hechos realidad! un abrazo!
ResponderBorrarBendiciones!
Yo soy otro tú