La Vida: Oración permanente



Hace pocos días atrás, un amigo me preguntó sobre la oración y de por qué es tan importante en la vida del creyente. Mi amigo realizó esta pregunta, porque -según él- no hace buenas oraciones; siente que le falta "algo" para que sea satisfactoria. Sin embargo, le respondí que todos tenemos nuestra manera de orar. Pero, como en todas las cosas, siempre podemos seguir el ejemplo o sugerencia que nos regalan ciertas personas. La gran mayoría de ellas, nos dice que lo ideal para realizar una buena oración es permanecer en un lugar sereno y silente; para lograr una real comunicación con Dios. Otros plantean, que con Dios podemos "hablar" a cada instante; sin importar hora ni lugar. Personalmente, me inclino por hacer una revisión de la jornada por las noches, antes de dormir. De todos modos, cada persona tiene "su método", el cual es muy difícil de evaluar si está bien o no.

La oración dentro de la vida del creyente siempre debe estar presente. Es a través de ella, que nos encontramos en comunión con nuestro Padre. Me gustan dos pasajes bíblicos que nos hablan al respecto. El primero de ellos es el siguiente:

"Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque quien pide, recibe; quien busca, halla, y a quien llama, se le abre" (Mt 7, 7-8).

Pasé algunos días en que mi oración no fue tan intensa como los días previos. Y se notó esa lejanía de Dios que comencé a experimentar. Por mis propias caídas, me percaté de lo importante que es mantenerse en permanente contacto con Dios. Es Él quien nos ilumina la vida y, de paso, nos permite gozar cada instante desde otra perspectiva.

Pero regresando a la reflexión, el segundo pasaje bíblico que me gusta es este:

"¿No habéis podido velar conmigo una hora?" (Mt 26, 40).

¿Por qué me llega fuerte? Porque, es lo que me sucede algunas veces; y sin darme cuenta. Cuando veo que estoy haciendo las cosas relativamente bien, me relajo. Es en este preciso momento donde comienza el alejamiento de Dios, porque por nuestra cuenta no tenemos el don de hacer cosas. Esto, porque es la gracia de Dios la que nos ilumina la mente, el corazón y nos "renueva" en su amor. Por lo tanto, la reflexión final a la que debemos llegar es, a no declinar en nuestra ansia de búsqueda de Dios; pase lo que pase; y sea cual sea la prueba que debamos sortear.

Ánimo, no dejen de orar. Aunque nos estemos alejando, Dios espera que volvamos a mirarle a los ojos.


Comentarios

  1. Francisco:

    La vida como tú dices es un constante agradecer a Dios por todas las cosas maravillosas que nos regala. Somos afortunados de observar la creación en plenitud y ser actores principales de ella. Me gusta orar de muchas maneras, pero siempre es, porque debo dar las gracias por el amor que Dios me tiene. Cuando pido, veo que lo que estoy por solicitar ya lo tengo... y con creces.

    Te dejo un abrazo inmenso mi querido amigo. Muchas bendiciones para ti. El escrito me gustó mucho, siempre es lindo poder leer esa cercanía que transmites. Gracias.

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  2. Querido Javier: tienes mucha razón al contemplar la oración no sólo como un momento para "pedir" (si bien es uno de los objetivos de la misma), sino que debemos hablar con Dios. Es en ese diálogo constante en el que crecemos. A mi me gusta mucho levantarme temprano y comenzar el día con el Rosario, por Radio María, pero noto que, a veces, me da pereza. Esa actitud viene de la excesiva confianza que nos mete en la cabeza ese diablillo que nos dice: no importa, por un día que no lo hagas... Pero no es as¨:lo grandes orantes de la Historia sicen que perseverar es lo fundamental, incluso en los momentos de oscuridad y debilidad (los santos también los sufren).
    Te diré que llevo días por escribierte, pues te leo siempre, te tengo muy presente en mis oraciones, pero a veces no me llega el día para escribir todo lo que quiero. Pero ten por seguro que estás en mi mente y rezo por ti. Un abrazo fuerte de tu hermana en Jesús.

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  3. Hola amigo!!!
    que razon tienes...fijate yo creo que cada uno tenemos una forma de orar o hablar con El... pero lo mas importante segun lo veo es tenerlo presente en nuestra vida cotidiana, (fijate al partir el pan en la mesa que muchas veces hacemos la señal de la cruz con el cuchillo..)tener un tu a tu continuo con el Señor... y si lo de revision del dia .. he de reconocer que va genial aunque no siempre lo hago... que le vamos a hacer...
    tengo un regalo para ti.. recibe un abrazo

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  4. la oracion en si es una conversacion confiada con Dios, es como cuando conversamos con un amigo, pololo o polola o con alguien de nuestra familia, no esperamos a estar en un lugar solitario o en silencio para conversar con ellos. Con Dios debe ser igual, debe ser una oracion continua, en que toda nuestra vida sea una oracion.
    No hay que preocuparse o pasarse rollos si en algun momento no sentimos nada al orar, la madre Teresa de Calcuta no sintio nada por mas de 50 años e igual siguio orando porque sabia que Dios siempre la escuchaba, Dios siempre nos escucha.

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