Pereza


Hablando con un amigo hace unos días, este me dice que se encuentra cansado, y que le da “lata” levantarse tan temprano para ir al trabajo y luego partir a estudiar. Le comenté que todos tenemos este problema de pereza, que nos afecta a todos los seres humanos por igual puesto que está inherente en nosotros. Por lo tanto, es normal tener esta sensación de “cansancio” y tener ganas de “no hacer nada”. Entonces, siempre es importante dejar experiencias personales, para que al resto de las personas pueda entenderse, aceptarse y tomar consciencia que es un problema que nos aflige a todos por igual.

La palabra trabajo se toma de modo literal: “trabajo”. Esto, porque efectivamente cuesta mucho hacer nuestros quehaceres de buena manera y de modo regular. Contemplando que al ser humano todo le aburre, la rutina, es una situación que descompone el ánimo, afectando nuestro actuar en el trabajo y en nuestro entorno más cercano: familia, pareja, amigos, etc.

Por otro lado, es necesario ocuparse, para mantenerse estable emocionalmente. Esto, porque la persona que “hace nada” está propensa a deprimirse. Cuando hay tiempo libre, más vueltas le damos a las cosas que nos afectan a diario. Esto da paso a las preguntas y respuestas; el famoso monólogo interior, que tantas veces nos juega malas pasadas. Entonces, ¿Qué hacer para sobrellevar esta situación? Como esto nos pasa a todos, lo ideal es mantenerse bajo la atenta guía de un sacerdote. Será él quien tenga la mejor la respuesta a tus inquietudes dado el tiempo que compartan, que se conozcan, etc. Lo importante (y sirve como ayuda), es fabricar una lista de problemas, dudas e intenciones. Así, le daremos una manito a nuestro guía por nuestro bien.

¿Cuántas veces no sentimos ánimo de hacer la cama?; ¿De lavar la loza?; ¿Lavar la ropa?; ¿Estudiar? Etc. Muchas, ¿Verdad? Lo importante es tener consciencia que esto cuesta trabajo, que además, la misma sensación la tienen mis amigos y personas cercanas. Pero la pereza está presente en muchos aspectos de nuestras vidas. Por ejemplo, en nuestro trabajo diario: ¿Hacemos nuestras obligaciones con entrega, sacrificio y dedicación? Tengo un amigo que es médico. Él, está encargado del área medicina interna de un centro asistencial. Su hora de ingreso es a las 08:00 hrs. Cada mañana, mi amigo llega quince o veinte minutos antes, con la intención de asear su consulta para recibir a sus pacientes ordenadamente, como lo merecen. También, está encargado de presentar informes acerca del actuar de sus subalternos. Cuando llega su jefe, para la revisión periódica, él le tiene todo dispuesto para que la supervisión le tome el menor tiempo posible. Incluso, mi amigo conoce los gustos de su jefe, hasta le tiene un café cuando se encuentra realizando su trabajo; cosa que le agrada mucho. Hoy, está catalogado como un empleado ejemplar dentro del servicio médico, sirviendo de ejemplo para sus compañeros; y con ello, obtiene su “premio”, que se manifiesta en un buen sueldo por su labor; además del respeto y admiración de sus pares, y de las personas que él tiene a su cargo.

Fíjense en lo hermoso de la vida: “por hacer cosas bien hechas recibimos recompensas que son para nosotros mismos”. Pero, ¿Es suficiente? Leyendo un libro del padre Alberto Hurtado, estando éste en el lecho de su muerte, les comentaba a las personas que tenía junto a su cama, que “estaba convencido que durante su vida pudo hacer otras muchas cosas más y de mejor manera”. La mentalidad de los santos, siempre activa, tratando de utilizar su tiempo del modo más óptimo posible.

Finalmente, siempre es bueno reflexionar nuestro actuar. Y para esto, no puede faltar la palabra que inspira nuestro vivir. Esta vez, es el turno de “La Parábola de los Talentos” (Mateo 25,14-30). Los talentos son los dones, cualidades, aptitudes que cada uno de nosotros tiene. La idea, es aprovecharlos de la manera más eficiente posible, pero siempre, mirando el beneficio que con ellos podemos lograr en los demás. Estamos llamados a la perfección de nuestras obras; por lo tanto, siempre podemos hacer las cosas mucho mejor a como las hacemos en la actualidad. ¿Los beneficios? Los recibirás directamente en tu vida, y estarán a la vista de todos lo que te rodeen.

Comentarios

  1. Querido Francisco Javier: c´´alidas palabras que me han reconfortado.Para tu conocimiento te digo que ya me ha comunicado esta amiga que no es un problema personal ni de enfermedad, así que estoy feliz de que esté bien.Creo que el Señor sabrá cuándo hacerle volver.
    Tus escritos son interesantes,te pongo entre mis blogs.
    Sobre la pereza te diré que mi idea es que aparece porque la persona no sabe lo que quiere realmente.Mira: yo soy médico y padezco asma y artritis y nunca he cogido una baja por enfermedad.Simplemente me digo:yo soy más fuerte y me necesitan. Así paso por encima de todo sin miedo. Y la fe me guía y me sostiene.Las personas a las que he tratado de depresión o ansiedad, pocas veces saben lo que necesitan en sus vida,no tienen alicientes ni "motor" que les impulse.Hay muchos que quieren "calidad de vida",esa es la frase preferida por acá, pero sin esfuerzo.Y en Cuba hay un dicho popular que reza: no se puede ir a pescar sin mojarse el c...Algo fuerte, pero real.No se puede vivir con miedos,calculando constantemente el coste y el beneficio.
    Bueno,se que soy un poquí recta, pero hasta ahora me ha dado resultados.
    Un abrazo y seguimos en contacto.que Dios te bendiga.

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  2. Hola Francisco:

    Excelente e interesante lo que haz escrito, me gustó mucho. Y eso de la pereza, es totalmente cierto. Si las personas hiciéramos las cosas como corresponde, este mundo sería otro, definitivamente...

    Te mando un saludo muy cariñoso.

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  3. Hola, me alegra que mi sitio te sirva para mantenerte o crecer en lo espiritual, como le digo a todos las gracias a Dios no a mi, yo solo escribo y el hace el resto. Voy a agregarte en los enlaces tambien para que aquellos lectores que pasen por mi blog visiten el tuyo.
    En base a el post tuyo, es verdad a mi me esta costando estudiar, sobre todo ahora en fin de año, a pesar que este año desde lo personal tube varias "palidas" para decirle de alguna manera, tambien tengo que reconocer que estube muy desganado.
    Como consejo, tengo una amiga que todos los dias antes de irse del trabajo acomoda todo para al otro dia hacelo de una manera distinta, de manera que no se convierta en rutina su trabajo y lo disfrute mas.
    Y otra cosa volviendo al principio, en la firma a mi sitio pusistes que querias mantenerte espiritualmente, desde lo personal te recomiendo escuchar musica cristiana. Es muy reconfortante y muichas veces hasta sanadora la musica cristiana. En mi sitio hay algunos nombres sino escribime y te dejo algunos.
    Un saludo. La paz del señor este con tu espiritu.

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