Gustavo Canales: «Más que un futbolista»

Siempre estaré agradecido de Dios por permitirme conocer a personas increíbles. Este caso no es la excepción, porque conocer a Gustavo Canales siendo hincha de la Unión Española, es algo que no tiene precio.

Disfruté cada gol que marcaba, sobre todo, esos que siempre le encajaba a la católica. Cuando integró los planteles de Unión, todos sabíamos que estando Gustavo en la cancha en cualquier momento caía gol... ¡Qué momentos!

Pero más allá del ídolo futbolístico que Gustavo es para muchos (y me incluyo), para mí fue muy significativo conocerlo mientras se encontraba jugando en Botafogo de Brasil. Sus hijas querían ir a la noche de cierre del Festival Internacional de Viña de Mar; especialmente, para ver la presentación de Rombai. Yo cursaba mi primera experiencia como emprendedor en transporte y tenía como gran primer cliente al gran Gustavo Canales. Aprendí a conocerlo. De paso, me abrió las puertas de su casa y me confió el traslado de sus hijas hasta el colegio por cuatro meses; coincidentemente, los primeros meses de Gustavito, su hijo menor. Jamás imaginé la sencillez con la que me trataron y me tratan actualmente. La confianza que Gustavo y su esposa depositaron en mí, llena mi corazón. Aprendí también a comprender la realidad que viven, si no todos, algunos futbolistas. Cuando Gustavo salió de Unión para recalar la primera vez en la «u», sentí rabia y pena, no pude evitar sentir que mi equipo favorito valía muy poco y que nos cambiaban por ser un equipo chico y sin transcendencia. El factor económico marcaba la diferencia: Unión no tiene cómo competir financieramente contra los equipos con mayor arrastre popular. Con el tiempo pude comprender que las decisiones, él siempre las tomó buscando el bienestar económico de su familia; ¿quién no lo haría? Pude observar que mis palabras estaban totalmente erradas y la empatía se encargó del resto. No podía evitar que sus hijas leyeran o escucharan todas las cosas que se decían de su papá. El poder que tiene un periodista delante de cámaras y micrófono es potente. Afortunadamente, nada empañó la tremenda carrera de Gustavo Canales: «Más que un futbolista, una gran persona».

El pasado viernes 15 de junio, Gustavo Canales decidió jugar su último partido. Así, «el mágico», como le decían con cariño, tomó la decisión de colgar los botines y disfrutar estar más tiempo con los suyos. Gustavo es una gran persona, espero que para él vengan solo cosas buenas.

Jamás olvidaré la ayuda que me brindó y la confianza que ha depositado en mi persona.

Sé que de algún modo u otro, nuevamente lo veremos junto a las canchas...

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