Verdaderos mensajeros

A raíz de la crisis económica que golpea al mundo entero, la revista "Dinero", que llega a mis manos a través de mi padre (se la obsequia un amigo), pude leer un artículo que dedicaba dos planas a un nuevo concepto de inversionistas: "los ángeles". Esta clase de inversionistas, en general, personas naturales con un gran poder de capital, se dedica a través de la intervención de un banco, a incrementar los caudales de empresas que ya llevan cierto tiempo operando. No se trata de Capital Semilla, que se utiliza para comenzar el emprendimiento. La idea de los "inversionistas ángeles", es potenciar empresas que lleven cierto tiempo de funcionamiento, y que, producto de la crisis mundial, están pasando por momentos difíciles. Entonces, me puse a pensar en el símil que este asunto tiene con la parte religiosa, y de cómo los seres humanos estamos inventando conceptos nuevos desde algunos que ya están establecidos; como el nuevo ítem de los "inversionistas ángeles". Pero estas personas no cooperan en un empresa altruístamente, no señor. La idea siempre es ganar dinero. Esto, porque una vez que inyectan capital en una determinada empresa, inmediatamente, pasan a formar parte de ella. Obteniendo gran porcentaje de las ganancias que se generan. Por consiguiente, para poder "asegurar" su inversión, los postulantes (las empresas en dificultades), deben presentar proyectos y estados financieros. Una vez realizado este trámite, se realiza una reunión para que las partes se conozcan y comiencen el camino juntos. La medida, buena o mala, en este punto cada uno puede hacer su propio análisis, resuelve de buena forma una constante que se está dando en muchos lugares del mundo: el cierre de las fábricas, de las empresas, y los despidos masivos, que son los que afectan a las personas más humildes.
Lo anterior, me dejó pensando en la realidad de los ángeles en nuestras vidas. ¿Sabemos lo que son? ¿A qué se dedican? ¿Cuál es su finalidad? ¿Y la intervención que han tenido en la historia? Es lo que me llevó a escribir sobre esto. Aclarando, de paso, que les daré a conocer mi apreciación sobre el tema, descartando que este escrito sea material fehaciente. Por lo mismo, recuerden que la idea es reflexionar sobre el tema en cuestión.
La palabra "ángel", se deriva del griego "aggelos", la cual significa "mensajero". En Hebreo, tiene su raíz en la palabra "ma'lak", que tiene el mismo significado. Los ángeles, son espíritus creados por Dios que se distinguen en buenos y malos, y en subcategorías como: Querubines, Serafines y Arcángeles.
La Sagrada Escritura nos habla de los ángeles en algunos pasajes, como el Salmo 148, 2: "alábenlo todos sus ángeles, alábenlo todos sus ejércitos". Y en un pasaje de Nehemías 9, 6: "¡Tú, Yavé, eres el único! Tú hiciste los cielos, los cielos de los cielos y todo cuanto contienen, la tierra y todo lo que tiene, los mares y cuanto hay en ellos; tú das la vida a todos, y ante ti se postra el ejército de los cielos". También podemos encontrar más información sobre el número (cantidad) de ellos, en el libro de Daniel 7, 10: "Un río de fuego brotaba y corría delante de él; miles y millares le servían, millones y millones permanecían de pie en su presencia. Se constituyó el tribunal y abrieron los libros". En el Nuevo Testamento, también se hace mención sobre el número en el Evangelio de Mateo 26, 53: "¿No sabes que podría invocar a mi Padre y él, al momento, me mandaría más de doce ejércitos de ángeles?". Como ven, los ángeles tienen una función de acompañamiento y protección que, sin duda, se traspasa a cada una de nuestras vidas. De hecho, ahí está siempre la figura del "Ángel Custodio" que cada uno de nosotros tiene asignado.
Pero, ¿Qué relación existe entre el concepto de ángel que se nos presenta en el escrito de finanzas, con el concepto de ángel que se maneja en las Escrituras? En lo personal, me llama la atención el tema de "acompañar" que se presenta junto a la función de los ángeles. En especial, lo que significa para cada uno de nosotros la figura del ángel Custodio o ángel de la Guarda. Algunas personas me han comentado experiencias sobrenaturales que han vivido con estos seres de manera directa (en hechos), y de modo indirecto (en pensamientos). En esto podemos diferir en nuestras propias concepciones. Sin embargo, existe una característica de los ángeles que me llega fuerte, y es, la característica de "mensajeros". En este sentido, en algunas ocasiones la Biblia relaciona la palabra "ángel", para referirse a personas (seres humanos), como en los siguientes textos:
- "Vino un mensajero y le dijo a Job: tus bueyes estaban arando y las burras pastando cerca de ellos" (Job 1, 14).
- "Los mensajeros se fueron, y Jesús empezó a hablar de Juan a la gente: cuando ustedes salieron al desierto, ¿Qué iban a ver? ¿Una caña agitada por el viento?" (Lucas 7, 24).
- "Envió mensajeros delante de él, que fueron y entraron en un pueblo samaritano para prepararle alojamiento" (Lucas 9, 52).
El caso de los profetas, a quienes también se les da implicancia de mensajeros en los siguientes textos:
- "¿Quién está ciego sino mi servidor, y quién es más sordo que el mensajero que yo mando?" (Isaías 42, 19).
- "Estoy para enviar a mi mensajero, al que despejará el camino delante de mí; pues pronto estará en su santuario el Señor que ustedes piden. Fíjense que ya llega el mensajero de la alianza que ustedes tanto desean, dice Yavé de los Ejércitos" (Malaquías 3, 1).
En fin, como ven, los ángeles dan para mucho. Sin embargo, quiero hacer el paralelo entre los ángeles que se nos presentan en la revista de finanzas, que si bien son "acompañantes" (pues ayudan monetariamente a empresas que están mal), su ayuda no deja de buscar retribuciones. Por consiguiente, la reflexión debe ir ligada al plano personal y al propio desempeño que, como creyentes, tenemos ante el mundo. Sabemos que Dios "toca" (penetra) a cada persona de forma particular, entonces: ¿Cuántas veces hemos actuado como "mensajeros" de Dios en nuestro diario vivir?
Estoy convencido de que cada uno de nosotros influye en los demás; aunque no nos percatemos de ello. Por lo mismo, debemos mantener esa comunión con Dios, para que nuestro actuar sea puro y sirva como ejemplo para las personas que nos rodean. Desde el mismo momento que asumimos el compromiso de "seguir" a Dios, y que él sea protagonista en nuestras vidas, pasamos a ser "mensajeros" ante los demás. Con esto no quiero decir que nosotros seamos ángeles, no. No mezclemos las cosas. Lo que sí está a nuestro alcance, es poder realizar las cosas cotidianas de la mejor manera posible. De este modo, nuestros actos trascenderán y seremos verdaderos "mensajeros" del plan de Dios para los hombres.
Por último, acordémonos de nuestro Ángel Custodio. Él siempre está ahí, aunque nosotros no lo veamos, no creamos, o no le demos importancia. Es parte de la creación de Dios.
Que tengan una buena semana...
Respetado y estimado amigo Francisco Javier, hemos leido tu artículo de principio a fin, encontrándonos muy felices con tan hermosas reflexiones.Nos ha parecido muy interesante.
ResponderBorrarUn abrazo solidario.
Francisco, como siempre tus escritos son bien interesantes. Estoy de acuerdo contigo en que de pronto se toman los nombres y lo establecido, a cosas que no tienen mayor significado. En especial, a cosas que tienen que ver con dinero. uffffffffff, temazo.
ResponderBorrarSobre los angeles, doy gracias a Dios por su creación, y porque Él ha dispuesto, primero para él y luego para nosotros. Hay numerosas experiencias relatadas en las escrituras con estos mensajeros, y también testimonios de personas que han sido gratamente visitadas y ayudadas por estos seres celestiales de parte de Dios. Demos siempre Gracias a Dios por su cuidado, a través también de sus angeles.
Un abrazo, siempre me voy contenta después de haberte leído. Bendiciones.
Araunapeka
Excelente reflexión en torno a uno de los personajes más importantes dentro de la reflexión cristiana. Aunque hoy, tal como haces referencia en tu artículo, se vean más como aquellos apoyos en la empresas, más que como mensajeros que llevan noticias de parte de Dios.
ResponderBorrarMejor explicado imposible, y claro, estoy totalmente de acuerdo, yo pienso que nosotros de "algún modo" somos "ángeles" de los demás.
ResponderBorrarTenemos algo que decir, un mensaje que tansmitir, como los ángeles, y no es un mensaje propio, sino la Buena Nueva de la salvación, como los ángeles a los pastores, por poner un ejemplo.
También, como los ángeles somos enviados. En el evangelio vemos que en varias ocasiones Jesús envía a sus discípulos, y al final del mismo leemos "Id por todo el mundo..." las misiones de hombre y ángeles son muy semejantes.
Por otro lado, nuestra vida cristiana se debería parecer a la angélica por el hecho de alabar a Dios en todo momento y querer estar siempre a su servicio.
Perdón, tal vez me he extendido mucho. El tema es interesante y da para más.
Un abrazo, María
Hola Francisco, como siempre me parecen muy interesantes tus temas, solo quiero compartir contigo un pasaje de las escrituras, Salmo 91:10-11 "No te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada. Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos"
ResponderBorrarQue Dios te bendiga