Se nos "muere" el amor



Tengo un muy buen amigo que lo está pasando mal. De hecho, se acercó para conversar conmigo sobre un tema que por estos días le perturba; justo cuando está por finalizar una etapa de su vida: los estudios que retomó hace unos meses atrás. Me he cuestionado muchas veces el por qué las personas sufren en esta vida. Siendo que estamos llamados a ser felices en cada actividad que realizamos. Mi amigo, muy triste, me comentaba que su señora le dijo que no había dado lo mejor de él para con el matrimonio, ¿Qué le habrá querido decir? Fui testigo del proceso que vivió mi amigo, y todo lo que desesperadamente intentó para reestablecer el amor que lo unía a su esposa. Me quedé pensando cómo un matrimonio que tiene valores y convicciones tan firmes de vida, termina por separarse. Entonces, mi cuestionamiento va por la siguiente línea: ¿Tienen claro la clase de compromiso que están por adquirir las personas que se van a casar? Y luego de esto, ¿Por qué dejan de lado el arma principal de todo sacramento, o sea, Dios? Recuerdo las palabras de un profesor, cuando conversó con nosotros sobre su experiencia atendiendo las necesidades espirituales de una comunidad. Este profesor, nos compartió, la vivencia de ayudar a muchas parejas que se encontraban en crisis y con muchos conflictos de convivencia. Una vez sentados frente a ellos, la primera pregunta que les hacía era: "¿Hace cuánto que no tienen un encuentro con Dios como pareja?" Era la primera, pero a la vez, la última pregunta que alcanzaba a realizar.

Personalmente, tengo una idea muy linda sobre el matrimonio. Entiendo, que cada uno de nosotros tiene sus gustos, valores, educación y necesidades; como todos. Pero la gracia está, en encontrar una persona a fin con quien compartir el diario vivir. Que esa persona sea un apoyo en los momentos difíciles, y que sea una pareja que camine al mismo ritmo que yo transito, y así, continuar con el mismo paso sorteando obstáculos y desafíos. Pero juntos.

Lamentablemente, muchos dicen que debemos estar cerca de Dios. Pero, ¿Nos aseguramos de que las personas entiendan de buena manera este mensaje? Estar cerca de Dios, no es tan sólo leer su palabra. Estar cerca de Dios, requiere de un actuar coherente a las creencias. Estar cerca de Dios, es tener conciencia de que las necesidades de mi pareja, son las mismas que yo deseo satisfacer. Es ponerse en el lugar del otro, ¿Con qué sentido? Con el sentido del compromiso asumido el mismo día que hemos decidido compartir la vida, junto a esa persona que nos acompaña día a día. Ambos factores conjugados, convicción y compromiso, no tienen por qué ser el punto de partida para el fracaso matrimonial. En este sentido, la formación, asume un rol protagónico para la futura pareja, y así, evitar el fracaso.

Como siempre, existe un texto que, a juicio personal, es muy pertinente para hablar acerca del matrimonio, de tener las cosas claras y, del compromiso que debe existir entre la pareja. Dejando en claro que somos hombres (seres humanos), y que muchas veces deseamos hacer nuestra voluntad, sin tener la sapiencia necesaria, que requiere, la decisión de comprometerse en matrimonio. Trataré, entonces, de compartir con ustedes cómo asimilo el siguiente texto:

"Jesús dejó aquel lugar y se fue a los límites de Judea, al otro lado del Jordán. Otra vez las muchedumbres se congregaron a su alrededor, y de nuevo se puso a enseñarles, como hacía siempre. En eso llegaron unos (fariseos que querían ponerle a prueba), y le preguntaron: ¿Puede un marido despedir a su esposa? Les respondió: ¿Qué les ha ordenado Moisés? Contestaron: Moisés ha permitido firmar un acta de separación y después divorciarse. Jesús les dijo: Moisés, al escribir esta ley, tomó en cuenta lo tercos que eran ustedes. Pero al principio de la creación Dios los hizo hombre y mujer; por eso dejará el hombre a su padre y a su madre para unirse con su esposa, y serán los dos una sola carne. De manera que ya no son dos, sino uno solo. Pues bien, lo que Dios ha unido, que el hombre no lo separe. Cuando ya estaban en casa, los discípulos volvieron a preguntarle sobre lo mismo, y él les dijo: el que se separa de su esposa y se casa con otra mujer, comete adulterio contra su esposa; y si la esposa abandona a su marido para casarse con otro hombre, también ésta comete adulterio" (Marcos 10, 1-12).

La dureza de corazón es, precisamente, no ponernos en el lugar del otro. El querer hacer nuestra voluntad, sin importar la opinión de nuestra pareja. La dureza de corazón apunta, a lo egoístas que somos los hombres (seres humanos), hasta en las cosas más pequeñas. Es hacer responsable de cualquier problema al otro, y no mirar los errores propios. En definitiva, es la ausencia de la empatía necesaria para tener éxito en la vida de pareja. Por consiguiente, el Evangelio nos invita a no ser tercos y hacer esa palabra vida, en todo orden de cosas. Comenzando siempre, por no hacer al otro, lo que no me gustaría que me hiciera a mí.

Desde que nacemos, estamos en compañía de nuestros padres, quienes nos orientan, educan, y entregan, además de conocimientos, valores que nos permitan vivir con éxito nuestra vida. Hombre y mujer, por tanto, luego de recibir su educación familiar, necesariamente debe abrirse al mundo y buscar su complemento. Por eso, al conocer a una persona que nos interesa, nosotros comparamos inmediatamente si "calza" con los gustos, valores, educación, y espectativas que andamos buscando. De ser así, y contar con un compromiso mutuo, ambos deciden caminar juntos. De este modo, se deja atrás padre y madre para unirse a esa pareja, y de esa forma, ser un solo amor; con un proyecto de vida en común. Es así, como el Evangelio prosigue diciendo: "lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre". Si producto del amor dos personas se unen, que el egoísmo, las mentiras, los gustos desordenados, andar "mirando para el lado", o no entregar lo necesario para triunfar en el matrimonio, sea motivo para una separación y tirar todo por la borda. Que lindo sería ver al hombre (ser humano) buscando la felicidad en el otro, dejando de lado gustos propios. Con una entrega total.

En el mundo desechable de hoy, no hay cabida para los retiros espirituales de encuentro con Dios; y que importante son, sobre todo, cuando una pareja está pasando por dificultades. Es la reflexión que hago al momento de compartir este escrito: ¿Hace cuánto que mi amigo y su señora no se dan un tiempo para compartir con el Señor? ¿Qué dejó de hacer cada uno, para terminar de esta forma con años de convivencia y amor incondicional? Y eso que no abordé la problemática que sufren los hijos; ni en ellos se piensa hoy. ¿Por qué no hacer el esfuerzo por ellos, que son la fuente del amor marital? El egoísmo humano en su máxima expresión. Y luego nos quejamos que los hijos fracasan...

Un día, un sacerdote me dijo la siguiente oración: "la felicidad depende de uno. Es uno el responsable de decidir qué pie pone al bajar de cama al comienzo del día" Y, con los años, le encuentro cada vez más validez a estas palabras. De nosotros depende cuidar nuestros matrimonios, con paciencia, entendimiento, sapiencia, empatía, y sobre todo, con mucho amor.

Comentarios

  1. Hola!! ...con tus palabras has explicado de manera completa y sencilla una cuestion (la separación) que muchos hemos vivido en nuestro entorno...realmente no se puede explicar mas claro, la separacion es algo doloroso para todos los que rodean a una pareja que se separa, y como tu dices, yo tambien me lo pregunto...¿realmente son conscientes del paso que dan cuando se casan? y ¿lo son tambien cuando se separan?...En que lugar esta Cristo en sus vidas?....es una verdadera pena...
    un abrazo en Cristo.

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  2. Dureza de corazón...eso es junto a una sociedad blandita, sin nudos que la sostengan
    Saludos

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  3. Francisco, has tocado un tema dificil, pero lo has explicado de una forma muy clara y transparente, que nadie podría obviar. Dios es muy claro y nosotros muy necios. Nos damos con la palabra de Dios en la cara pero no penetra al Alma, sino que se queda por encima en lo superficial. Cuántas cosas se evitarían si dejaramos el egoísmo y lo cambiaramos por sólo Amor.
    Al final dice Corintios 13, De nada vale todo si no hay amor. El Amor debe prevalecer.
    En nuestro caso como matrimonio, somos un trio...sí...Dios, mi esposo y yo, (no acepto otro tipo de trio, jejjejej). Y eso ha ayudado mucho en los tiempos de crisis. Una y otra vez, debemos y debo volverme para mirar a Dios y buscar su consejo. Vamos a cumplir 19 años juntos, pudieron ser menos, hasta que entendimos que el Amor no es un sentimiento, es una desición.

    Un abrazo, como siempre, me quedaría horas hablando contigo, quizá un día.

    Bendiciones para ti.

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  4. Hola Hermano en Xto.
    Me he quedado alucinado de lo bien que has explicado este tema tan duro.
    Hay una canción de la ya fallecida Rocio Jurado que dice : "Se nos rompió el amor de tanto usarlo ...", en esta frase me parece que lo que falta es el "egoismo" del individuo, uno no "se" da sin recibir nada a cambio, no está en la conciencia humana de hoy el "darse" sin recibir nada a cambio, la humanidad se está volviendo egoista y una sociedad/humanidad que no está apoyada en unas fuertes columnas o resistentes cimientos como es CRISTO, ésta se desploma.
    Yo estoy casado (12 años) y hemos tenido momentos dificiles que si no hubiera estado CRISTO, no se lo que hubiera pasado.
    Gracias por tus comentarios.
    BENDICIONES.
    FOTELIAS

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  5. Hola, Francisco Javier, qué profundo post. Yo ni estoy ni he estado casado, por lo que hablo de oídas, por lo que he visto en otros casos.

    La pregunta de tu profesor me parece excelente. No es que cada uno de ellos, por separado, sea piadoso, lo que ya es importante, sino que juntos, como una unidad, vayan a Dios, vivan en Dios, haya hijos o no. Si esa pregunta era la primera y la última hay que suponer que era porque en la mayoría de los casos eso no era así.

    "Mismo ritmo", "mismo paso" de los dos, dices, tras el encuentro inicial. Sí, es así. Yo siempre lo he visto (insisto que en el caso ajeno) como dos barquitos que se cruzan en medio del mar y van a la misma velocidad, en la misma dirección, con el mismo rumbo. Basta un pequeño cambio, una pequeña modificación de la brújula o del motor, para que esa unidad se rompa, sin darse cuenta al principio.

    Y, en cuanto a la gran declaración de Jesús sobre la indisolubilidad del matrimonio, la "dureza de corazón" es lo que tú y algún comentaristas habeís descrito muy bien, pero también cierto legalismo, cierta mentalidad de contrato civil: "una vez que me he casado ¿sigo teniendo derecho a ir al fútbol con mis amigos, a quedar con aquella amiga tan simpática, a ...? ¿no? pero ¿y por qué no?"

    .................

    (¿Por qué cambiaste de foto? La anterior era mucho más simpática que la actual, creo)

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  6. Amigo Francisco, estuve dando vueltas sobre esta entrada y me di cuenta que es un tema difícil casarse. En las relaciones humanas todo cuesta trabajo porque hay que hacer muchos renunciamientos a conciencia y a veces, estas pequeñas muertes necesarias a los egoísmos son giros de 180 grados. Todo amor debe ser madurado y cuidado aunque en ciertos momentos la soledad nos confunde y amores mediocres y pasajeros pueblan nuestra historia dejando marcas dolorosas, vacíos que sólo podremos llenar en la fuente de agua viva. Dios, sabemos, tiene caminos misteriosos para nosotros pero ellos son sin duda los mejores caminos que podemos transitar. Es un regalo poder estar con una persona que nos ayude, nos acompañe y nos aliente en el camino de la santidad. Alguien que no nos mire como "bicho raro" cuando se da cuenta que uno está loco por Cristo y por rendirse a Él.

    Un abrazo fraterno!
    Bendiciones!

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  7. Estimados hermanos:

    Gracias por los bellos comentarios que han dejado. Les dejo un abrazo, esperanza, y muchas bendiciones para ustedes y los suyos.

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  8. Hola Francisco, gracias por visitar mi blog, y por tu lindo comentario.

    He leido este post, estoy maravillada de la forma tan coherente que lo explicas, no soy casada, pero de alguna manera he conocido el dolor espiritual y emocional que deja un divorcio o separación en personas muy cercanas a mi vida, y si, a mi punto de vista personal, creo que lo puntual para que se de un desenlace es: la Falta de Dios en la relación, la Guia del Espiritu Santo, si, por que como seres humanos tenemos aristas de nuestra personalidad que hay que limar dia a dia, en nuestro trato diario con la pareja, y si no permitimos que Dios sea el guia, ha donde vamos a llegar??.

    Me gusto muchisimo tu entrada y tu blog.. seguire pasando por aqui para leerte..

    Dios te Bendiga.

    Betty

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  9. Francisco Javier. Te bendigo con un regalo en mi blog para ti.
    ESpero te guste.

    Un abrazo, que tengas una linda semana.

    Araunapeka

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  10. Mi querido Javier me ha encantado hallar este blog donde los comentarios la verdad nos está preocupando donde está la maldad.las injusticias,abortos regularizados de una muerte que queria sali a la vida,matrimonios rotos a las dos semanas de casados,tantas cosas mi querido amigo que asusta,maltratos de todo tipo,el no respeto anuestros mayores que mueren en soledad con lo que han luchado en la vida por nosotros¿que estáocurriendo?,Con todo mi cariño Vicky

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  11. Hola F.Javier!!! interesante entrada!El matrimonio entre dos personas cristianas, que por lo tanto quieren a Cristo en sus vidas y viven por y para El,es algo importantisimo ya que representan la unión entre dos personas que quieren recorrer el mismo camino, y lo quieren hacer juntas fortaleciendose, complementandose y ayudandose incondicionalmente en todo momento. Pero antes de ello, hay que esperar en Dios a que nos ponga a la persona adecuada, y lo hará sin duda, de este modo no hay fracaso posible, porque no puede separar el hombre aquello que Dios une. Bendiciones, saludos!!!:)

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  12. Francisco hola....mmm .... Lindas palabras..pero cuando el matrimonio no funciona, por distintas razones, creo que Dios no quiere vernos sufrir... yo soy separada, y pienso que antes de hacerlo pense mucho en las razones por las cuales queria separame...me alegro mucho por las personas que creen en el matrimonio para toda la vida...y de todo corazon espero que asi sea....

    un abrazo grande

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  13. Hola Francisco... Me paceré muy interesante tu comentario del matrimonio y el papel que juega la fe en ello, sin embargo, la fe es aprendida por la predicación, y hoy la predicación del amor de Dios es muy superficial y es de sacerdotes que no saben convivir con sus propios hermanos de comunidad cómo nos ayudarán a ser pareja cuando no tiene una pareja ellos??
    Me pregunto como hoy mantienes un matrimonio cuando uno de los dos le es infiel, acaso hay que seguir esforzándose en continuar algo que ya se termino el matrimonio para toda la vida, es un ideal para la edad media, puesto que vivían hasta los cuarenta y un poco más... Hoy hay que situarse en el contexto que vivimos, el los colegios ,y lugares de formación no nos enseñan a lidiar con nuestro espíritu, sólo enseñan como producir y si mis padres son modelo, por razones de la vida mi papá es separado y hoy están pensando en la separación me pregunto que pasa acaso Dios lo condenará y el párroco lo excomulgo de la parroquia ese es el amor de Dios las reglas son para orientar no para esclavizar hoy hay que abrir el corazón a la misericordia y no al ordenamiento...entender que tienen derecho a volver a empezar... y no se olviden que el sistema de hoy imperante no deja mucho tiempo, menos en chile que es el país que más trabaja, para el ser y el amar…Un abrazo…

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  14. Estimado Pablo, gracias por tu visita y el comentario que has aportado. Estoy de acuerdo contigo en las puntos que planteas, pero quiero justificar algunas cosas que he dicho; y que tú has opinado.

    Mira, muchos sacerdotes no viven un buen ejemplo, tenemos claridad en este punto. Sin embargo, por uno o por dos ¿Vamos a "condenar" al resto? ¿Te parece que eso se lo dejemos a Dios?; Él sabrá evaluar eso. La fe es aprendida, claro, y a la vez, es única, personal y particular. En este sentido, cada persona tiene el deber moral, de observar su fe, aprender, fortalecerla, pero lo más importante, mirar lo que "hace" con ella.

    Estimado Pablo, ¿Tú sabes lo que es sacerdocio, verdad? Estoy seguro que sí. También sabes lo que son las monjas, los teólogos, en fin. Claro que sí, muchos sabemos. Y, mira qué curioso, sabemos lo que son sin nosotros serlo. Además, los sacerdotes escuchan, ven y saben, los problemas que existen en el matrimonio. Por eso hablan. Y, por último querido amigo, yo también hablé del matrmonio (y has encontrado interesante el escrito; gracias por el cumplido), mas yo no soy casado... pero, quise elaborar una reflexión de las falencias que presentan algunos, y lo que los lleva al fracaso. No soy un experto, pero quise reflexionar sobre esta materia. Lo mismo hacen los sacerdotes, los pastores, los guías (dependiendo de dónde lo mires).

    En los tiempos actuales, donde todo es desechable, y más, mirando con ojos mundanos, es cierto cuetionarse cómo diablos mantengo un matrimonio. Es, precisamente, la invitación querido Pablo. Para eso está el pololeo, para conocer a tu pareja. Si vamos a tener una relación pensando que en cualquier momento nos va a ser infiel, no estamos preparados para estar en pareja. El amor comienza y se fortalece en una entrega a ciegas: confianza. Si ésta no está, no estarás en paz. Entonces, si no estamos en paz ¿Cuál es la idea de estar en pareja?

    Como ves, querido Pablo, son muchas las cosas que podemos sacar de cada tema. Espero que revises tu fe. Porque no la podemos institucionalizar. La Iglesia es una institución. Las personas que trabajan en ella son humanos (se caen, y a veces, muy feo; pero la idea es levantarse y superarse). Pero la fe, es tuya. Dios se hace presente en la vida de las personas de modo particular. Por lo tanto, no mires tanto para el lado. Mejor mírate a ti mismo y trata de ser coherente con lo que crees; si es que efectivamente crees.

    Gracias por leer estas líneas, Pablo. Espero haber aclarado (aunque sea un poco) las dudas que me has planteado. Recuerda, que hay personas que no lo hacen bien; pero existen muchas con una conducta intachable. No generalicemos.

    Un abrazo fraterno para ti, y espero que sigas participando en la medida que dispongas tiempo para leer.

    Hasta pronto, querido amigo y hermano.

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  15. Cuando pienso en que aún soy una mujer soltera, y todo lo que mis amigos y conocidos me molestan con esto (siempre en buena onda si), recuerdo la imagen maravillosa de mis padres felizmente casados durante 29 años hasta la muerte de mi papá. Quiero y anhelo formar una familia, tener un esposo al que ame y me ame profundamente, y construir nuestro matrimonio al amparo de la sombra de mi Buen Señor. Eso es lo que hicieron mis padres... y es eso efectivamente lo que anhelo: construir y edificar mi vida y mi matrimonio bajo su mirada atenta y amorosa. Sólo que ahora me falta lo más importante: mi otra mitad, la que tengo certeza está esperando por ahi a que nos encontremos, siempre de la mano de mi Amado Señor.

    La familia y el matrimonio... institución inquiebrantable y nosotros somos los responsables de mantenerla en pie.

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