Con ustedes siempre



Ha pasado una semana muy dura para mí en muchos aspectos. Primero, caer en la cuenta de la mediocridad del ser humano, es algo potente de asimilar. Digamos que, la he descubierto en el lugar que menos la esperaba encontrar. Pero la vida sigue, y con ello, la posibilidad personal de seguir creciendo y aprendiendo de todos los acontecimientos cotidianos que nos presenta la vida. Precisamente, una de las cosas que he aprendido, es la potencia del mensaje individual con el que Dios nos invita a participar de su comunión. ¿Tenemos el corazón dispuesto para compenetrarnos de su amor?

Este domingo, hemos celebrado una de las fiestas, en la que podemos caer en la cuenta del compromiso que hemos adquirido libremente con Dios: Pentecostés. Siempre, teniendo en consideración que hemos sido elegidos (por diversos criterios). Pero, tenemos la opción de aceptar o desechar el llamado; y vivir en torno a ciertas normas.

La reflexión que deseo compartir con ustedes durante estos días, está focalizada en torno al siguiente relato del Evangelio:

"No me eligieron ustedes a mí; yo los elegí a ustedes. Dijo Jesús a sus discípulos: Como el Padre me amó, así yo los he amado. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor; lo mismo que yo he cumplido los mandamientos de mi padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que participen de mi alegría y sean plenamente felices. Este es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo los he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por los amigos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando" (Jn, 15, 9-14).

Cada uno de nosotros ha tenido un encuentro personal y particular con Dios. Hemos sufrido variadas situaciones para llegar a encontrarnos cara a cara con nuestro Padre. Hemos recorrido un tedioso camino que, no en pocas ocasiones, nos ha dejado agobiados en cada paso. En esos instantes, es donde recordamos la figura de la única persona que es incondicional con nosotros, la que siempre camina junto al mismo paso nuestro, y que nos perdona en ilimitadas ocasiones. Un día escuché por ahí: "el sol sale para todos". Vaya que verdadera la expresión, porque en cada paso, cada instante, cada tiempo de nuestras vidas, Dios se encuentra junto a nosotros. Sin embargo, llega un momento (que sólo él conoce), que se nos manifiesta y nos extiende una invitación para reunirnos con él, y levantarnos, aferrados a su mano; nos percatamos de esto, cuando caemos en la cuenta de su intervención.

La invitación de Dios a seguirle, no es un mandato impuesto. Es un opción que nos plantea; es libre. Cada uno de nosotros tiene la posibilidad de razonar, discernir, recapacitar, qué grado de aceptación le damos a su petición. Por consiguiente, la opción por Dios, implica un compromiso; que muchas veces no respetamos.

¿Cuántas veces hacemos la voluntad del Padre cotidianamente?

Ayer, cuando regresaba a mi casa, recostado sobre la escalinata de un edificio, encontré a un anciano; se alistaba para dormir. Eran las nueve de la noche, y Santiago se presentaba muy gélido y solitario. Muy pocas personas caminaban por sus calles a esa hora, por el mismo motivo: el frío. Pero el anciano se esforzaba por "armar su cama" con una manta. No les diré qué hice, porque no es relevante (sólo aclaro que actué) para las pretensiones que tengo con este texto, que es una invitación a reflexionar.

Seguí caminando con la mente puesta en la escena que había presenciado hace pocos instantes. ¿Agradezco a Dios las cosas pequeñas de la vida como tener techo? Muchas veces lo doy por sentado y me quedo sin agradecer; o bien, me concentro en cosas anexas. ¿Dónde queda la invitación de Jesús: "ámense los unos a los otros como yo los he amado"? Muchos de los transeúntes que pasaban por el lugar seguían su camino sin mirar la figura de aquel anciano. Y tú, ¿Miras a tu alrededor cuando caminas por la vida?

Pero mi reflexión iba más allá. Me detuve a razonar por unos instantes cuánto aguantaría en la situación del anciano; poniéndome en su lugar. No me gustaría... sentado en el bus, con calefacción, en un cómodo asiento; y abrigado con una gruesa parka ¿Cómo voy a pretender ponerme en el lugar de aquel anciano? Qué miserable que soy. Qué miserables que somos.

"No me eligieron ustedes a mí; yo los elegí a ustedes", "Permanezcan en mi amor". Qué linda invitación. Qué orgullosos debemos sentirnos de oír la voz de Dios; muchos caminan por la vida sin darle sentido a la misma. Nosotros tenemos la oportunidad de brindar sentido a lo que antes era un camino muy adverso. El problema que se presenta, no es sencillo de analizar. Como dije antes, la respuesta positiva a la invitación de Dios, a través de Jesús, que a su vez nos brinda su Espíritu, requiere necesariamente, de un compromiso real y de corazón de parte nuestra. En este sentido, un día, escuché por ahí que la religión era para mujercitas y hombrecitos; no para términos medios (ustedes me entienden). Para seguir a Dios debemos ser valientes. El camino no es sencillo de recorrer. Sin embargo, no estamos solos. En consecuencia, ¿Cómo está tu compromiso con Dios? ¿Cumples en buena medida sus peticiones, las mismas que libremente aceptaste?

Dios nos prometió estar siempre con nosotros. ¿Estamos nosotros siempre en sintonía con él?


Comentarios

  1. hola cmo andas Francisco, muchas gracias por pasar a saludar.
    Yo solamente tenia la intención de devolver el saludo pero me termino llevando tambien una hermosa reflexion que dejastes en tu entrada. La verdad que muchas veces me fui como con una gran incertidumbre al ver un anciano y aun mas fuete un niño dormir entre un par de trapos en la calle.
    Es un paso muy fuerte en la vida aceptar nuestras miseria y tambien es dura la realidad pero tambien demasiada gente se olvida de agradecer lo que tiene y pareciera que vive en otro mundo. Pero bueno sin extenderme mas, como se sabe nosotros tenemos que ser esa luz que por poco que ilumine sigue siendo un resplandor para otros y desde nuestro interior comenzar el cambio para lograr un mundo diferente. Una gota de agua dulce no hace al mar salado dulce, pero si lo hace menos salado.
    Mis saludos

    ResponderBorrar
  2. Francisco:

    ¿sabes lo bueno que tiene percatarse que somos miserables, que ya no lo somos cuando caemos en la cuenta; como tú bien expones.

    Hermosa reflexión, me gustó mucho, la encontré realmente linda y cercana. Me ha llegado al corazón... gracias por permitirnos esta instancia en tus lecturas.

    Muchos besos para ti y abrazos... Bendiciones!!

    ResponderBorrar
  3. Hola, Francisco Javier.

    Me alegro de la frase "Sólo aclaro que actué" con el anciano. Es inútil dar vueltas a nuestra fe si no tenemos muy presente la parábola del buen samaritano. Sólo vale lo que hacemos, sólo vale hacer algo por el viejo de Santiago, en concreto hacer lo que nosotros querríamos que los demás hicieran si nosotros estuvíeramos en su lugar (y cumplirlo es francamente difícil). Si esto no lo cumplimos, todo es un blabla inútil.

    No entendí la frase de "mujercitas y hombrecitos". No sé a qué se refiere.

    Pensé que ibas a desarrollar más Pentecostes; otro día, quizá.

    Y ¿no da un poco de vértigo la frase que citas, la de que "Soy yo el que os escogí"? Siempre me ha dado un poco de miedo el pensar que Dios tenga un proyecto particular para cada uno, para mí, distinto del que tenga para el vecino.

    ResponderBorrar
  4. Hola Francisco Javier, Un tremendo texto el que has mencionado, un principio para demostrar que somos cristianos. Amar al projimo, Amar como Dios ama, tener la misericordia que Jesús tiene.
    Seremos desepcionados mil veces y más, las pruebas nos haran fuertes, las luchas acrecientan nuestra fe o la menguan. Tal como tu dices Dios nos ha dado la capaidad de elegir si seguir su camino, o rechazarlo de plano. Espero que muchos acepten esta salvación que solamente a través de Jesús se puede alcanzar, y despúes, vivir la vida tal como él enseño vivirla. El evangelio no es para débiles, hay que ser valiente para vivirlo en medio de un mundo que lo que menos quiere es vivir en obediencia a Dios.
    Uffffff un tema apasionante amigo.
    Ha sido bueno leerte.
    Un abrazo fraterno, Bendiciones

    ResponderBorrar
  5. Francisclei su reflexion y me gusto, que bueno que sea tan bueno de corazon y agradezco a Dios poder conocerlo ,un abrazo y siga bien ,Fresia

    ResponderBorrar
  6. buenas noches...
    he leido con mucha atención tu reflexión,realmente conocerse miserable ante Dios es un paso muy importante en nuestras vidas,siempre debemos agradecer por lo bueno y malo de nuestra vida y eso hacerlo dia a dia para no olvidar que tenemos que seguir los pasos de Jesús crucificado y cumplir al 100% los mandamientos que nos dejo Dios Padre en nuestras vidas.
    Mirar alrededor es mirarse uno mismo y extender la mano al prójimo es ayudarse asimismo a crecer en la sabiduría que nos da la vida.

    ResponderBorrar
  7. Amigo
    Acabo de leer tu reflexión y me interpela igual que el evangelio. !gracias por lo de miserable! jajaja es bueno que uno se encuentre y se conozca bien. El Señor se presenta en los lugares más inusuales, nos habla derecho pero con palabras torcidas, y si no nos despertamos , él puede pasar por nuestro lado y nosostros ni pendiente. Actuar es responder a ese llamado que nos hace a gritos desde cualquier lugar, desde ese anciano abandonado en las escaleras, o en el niño que pide plata a la salida del metro. El anciano no pide nada, pero es Jesús que está en lo pequeño, lo despreciable, lo insignificante que nos llama y está en nosotros el responder. En una oportunidad en que me tocaba hacer una actividad por Jesús, estando alegre y dichoso por haber sido instrumento en sus manos, se me acercó una amiga(hermana en Cristo)diciendome con mucha fraternidad y amor "recuerda que sigues siendo basura". Me aterrizó de tal manera que logré ver como en la pequeñez se manifiesta Dios, soy basura pero el Señor me recicla. El tesoro de Dios está en vasijas de barro. Sólo hay que dejarse moldear, nos romperemos una y otra vez, pero su gracia es la que permanece y nos transforma. Un abrazo.

    ResponderBorrar
  8. Una reflexión magnífica, un saberse amado ya la vez comprometido con tood aquel que se cruza en el camino.
    Animo, El nos eligió, a nosotros nos toca el responder.
    Graxias por tan bella e íntima entrada.
    María

    ResponderBorrar
  9. Un texto muy interesante para reflexionar. Realmente, los cristianos no siempre somos conscientes de ese encuentro personal con Dios.

    Te hago un enlace en mis blogs favoritos. Un saludo.

    ResponderBorrar
  10. "No me eligieron ustedes a mí, yo los elegí a ustedes" "Permanezcan en mi Amor".
    Hace unos días, tuve la experiencia de enfrentarme a un curso de 7° año de una escuela de muy bajos recursos, donde los niños tienen un alto grado de vulnerabilidad, niños en riesgo social.
    Las referencias que tuve, previamente del mismo dejaban mucho que desear.
    Al verme frente a ellos, me pude dar cuenta lo complejo que resultaba dialogar... o simplemente presentarse ante ellos.
    Cada momento que me acercaba a uno de estos niños, se podía ver reflejado en sus rostros una profunda tristeza; que ellos "disfrazaban" golpeandose y dañanse unos con otros, además, al parecer nunca habían escuchado la palabra respeto.(a muy grandes rasgos)
    Sin embargo, mi mayor sorpresa resultó al momento de salir de aquella sala; habían unos 3 docentes junto con el inspector general(quien nisiquiera se acercó a saludar) que me miraban atentamente. Cuando de pronto se me acercó una profesora y me preguntó ¿Te vas o te quedas?
    Me miró algo extrañada cuando le dije: vengo recién llegando...., la tarea es difícil, pero no imposible, por algo estoy aquí...?
    Antes de retirarme escuche esa pregunta unas tres veces más. Fue cuando supe que en tan sólo un par de meses, habían pasado cuatro "profesores de religión", y el último duró sólo un día.
    Como tu bien dices, Amigo, "el camino no es sencillo recorrer" somos tan miserables, de que sirve pedirle a Dios esquivar los problemas o dificultades, sino mas bien Fortaleza para enfrentarlos??
    Sólo tenemos que Amar, en el camino Dios dirá.....
    Bendiciones,

    ResponderBorrar
  11. Estimados(as):

    Agradezco sus visitas y comentarios. Es agradable observar que mis escritos son leídos por tantas personas, muy variadas por lo demás. Les envío un afectuoso abrazo, deseando y esperando lo mejor para ustedes y los suyos.

    Gracias.

    ResponderBorrar
  12. Hola... querido amigo y bloguero..
    quise venir a saludarte de carrera pero tu post me detuvo un tiempo para ahondar en reflexiones como esta...
    pienso que el ser humano es carnal y tiende a hacer lo incorrecto por naturaleza... por ello Dios nos manda a fortalecer más el espirítu en comunión y oración con él...
    la condición humana nuestra es impredescible...
    sin embargo fue Dios quien nos escogió para ser luz en las tinieblas.. y ese compromiso con él es el que redarguye el espiritu santo cada vez que estamos a punto de resbalar, al murmurar, al burlarnos, al desear con conscupisencia o simplemente mentir para salir bien librados...
    al creernos jueces y justos...

    Yo quiero, intento, lucho por ser agradable a Dios, y él conoce mi corazón y sabe lo que estoy pensando... por ello aunque quisiera, una vez escogida nunca nada ni nadie, gracias a su misericordia me apartará de su amor.. nada ni angeles ni demonios, ni lo alto ni lo bajo nada.. asi mismo es con cada una de la niña de sus misteriosos ojos...contigo, conmigo y con sus ovejas
    muy pero muy buen post....
    bendiciones

    ResponderBorrar
  13. Muchas gracias por tu comentario Paula. Espero y deseo que sigas bien.

    Bendiciones para ti. Gracias por la visita.

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Agradezco que participes siempre que lo hagas con respeto. Te recuerdo que este sitio se reserva el derecho de moderación. En este sentido, cualquier comentario grosero o fuera de lugar, simplemente, será suprimido.

Entradas populares