Hidratarse e Impregnarse



Leyendo un artículo, me puse a pensar en la reflexión que compartiré con ustedes a continuación. El artículo hacía hincapié sobre la importancia de hidratar el cuerpo, más aún, luego de hacer actividad física; pero, el artículo se refería a hidratar en general. A través del agua, nuestro cuerpo recibe minerales y sales, importantes para muchas funciones corporales, entre estas, permitir la reacción eléctrica de los músculos cuando éstos se ejercitan. También, una buena hidratación permite que la digestión se realice de manera óptima. Bueno, no por nada, muchos especialistas insisten en ingerir entre 3 o 4 litros de agua diarios.

Pero, me detuve un momento a pensar en la festividad que a todos los cristianos nos llena el alma: “Navidad: el Nacimiento de Jesús; el Mesías”. Entonces, ¿Estamos “hidratados” del verdadero sentido de la celebración?

Este fin de semana, tuve oportunidad de mirar a mi alrededor muchas personas transitar por las calles más famosas del comercio, cargando muchas bolsas y elementos, que se transformarán en alegría para muchos niños y niñas: “los regalos”. Mujeres, hombres, ancianos, jóvenes; y hasta familias enteras, recorren las tiendas en busca de un obsequio para presentar en la Navidad. A lo largo de mi vida he visto de todo en cuanto a regalos: desde un automóvil a una bicicleta; de una muñeca a un PlayStation. En fin. Todo presente sirve para “entregar amor”. Pero, ¿Será este el verdadero sentido? Para muchos sí. Y no es por frivolidad, sino, porque no han tenido acceso al conocimiento del origen de la celebración, que es una invitación a un cambio de actitud, de mentalidad, y de “dar sentido” a nuestra vida. Muchos me dirán: “está bien, ese será el verdadero sentido. Pero un niño no entiende de esas cosas aún, por lo tanto, no le podemos privar de un reconocimiento”. Y estoy de acuerdo. Los niños no saben aún la verdad sobre la Navidad. De hecho, muy pocos razonan el significado del concepto “Navidad”, y para nada lo relacionan con “Natividad”. Entonces, ¿Por qué además del regalo, no regalar enseñanza sobre la festividad? Esto es lo que haré con el regalo que entregaré a la niña del correo. Junto a su petición, le obsequiaré una tarjeta, en la que presentaré el por qué de mi regalo; o lo que me llevó a llegar hasta ella con mi dádiva. La idea, es dejar manifiesto el verdadero sentimiento que me llevó hasta su hogar: “el amor”.

Lo que me apena, es ver a tantas personas (que ni siquiera son católicas) “pendientes” de la celebración; aunque sólo se preocupen del qué regalar, o hacerlo por cumplimiento. En la sociedad se instala un sentimiento de participación en las distintas y variadas festividades anuales. Por lo mismo, no es extraño observar la adhesión que tienen festividades como Halloween. Ni hablar de preguntarle a alguien sobre el significado de la festividad; o de dónde viene la celebración. Nada de eso. La idea es participar, disfrazarse. El resto, déjaselo a los bobos que estudian: “los eruditos”. La tendencia claramente, habla sobre un “impregnamiento” según la fecha; o el tipo de celebración.

Entiendo que es difícil para algunas personas dar a conocer a sus hijos la verdad sobre la festividad, porque, estamos inmersos en el mundo. Y, vemos que, malamente para nosotros, Dios está cada vez más alejado del interés de las personas; que tratan por todos los medios, anular la existencia de lo que es omnipresente, de lo que está en todo. Por esto, los padres enfrentan dificultades en la entrega de valores, porque en los colegios, los chicos no tienen una guía adecuada que les inculque valores, entendimiento, respeto, capacidad de apertura mental y tolerancia. ¿Qué tanto puede hacer una familia “normal” ante la guerra por ostentar lo mejor? En una sociedad, donde te valoran por lo que tienes, ante lo que eres… muy poco. Por eso tanta deserción de católicos: “el mundo se los come”. Se impregnan de los gustos mundanos. La celebración ya no es “espiritual”, sino, material, palpable; mundana.

Comentarios

  1. Antes que todo, quisiera felicitarte por tan dignísimo acontecimiento... un año más... una década más!!! Felicitaciones Francisco Javier!!! Felices 30!!!

    Respecto al tema de ésta semana... cada vez hay menos espacio y tiempo para dedicarle a la familia... y ése "poco" tiempo que tenemos, lo "ocupamos" en "lo necesario"... organizar cuentas, hacer tareas (las indispensables, obvio), planificar el trabajo o las vacaciones. Nos hemos deshumanizado para ser "mejores". Por darle "lo mejor" a los nuestros, los terminamos perdiendo.

    Si todos tuviésemos más conciencia, si fuésemos más humanos... si creyéramos un poco más en Dios y en nosotros mismos... queda tanto por aprender...

    Gracias por darnos una instancia para reflexionar, Francisco. Por lo menos para mí, es una gran oportunidad el compartir esta clase de pensamiento, tan poco popular pero tan sublime a la vez.

    Saludos,
    Cocoy.

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  2. Hola amigo Francisco Javier: me encanta tu nombre completo, es de un santo tan luchador y trabajador, que me gusta que escribas tus experiencias cristianas, como él. Pero bueno, al grano: tu preocupación es la de muchos católicos actualmente, porque cada vez se tiende a olvidar el origen real de nuestra Navidad, que no es más que la celebración del encuentro con el Señor niño. Lo peor de todo (y aunque no soy amiga de creer en teorías de conspiración)es que en Europa se está orquestando una campaña contra la Iglesia, el Papa y todos los católicos que es tan evidente que ya no se puede ocultar. Cada vez más impregnan la tele con campañas de consumismo barato, a veces ilógico, en medio de la crisis económica que estamos sufriendo. Para qué decirte: si no nos "ponemos pa´ las cosas", como dicen los cubanos, "nos come el león". Por eso me he propuesto regalar tarjetas hechas por mí, con imágenes del Belén y con citas bíblicas, a todo el que me encuentre. Incluídos los pobres, drogatas, mendigos, exiliados,desconocidos,a todo el que pida en la calle pienso darle una tarjeta junto con el dinero para que coma algo.Creo que es una forma de contribuir a evangelizar. Besos y recuerda que tienes regalito en mi blog (aunque se que a los chicos no le gustan esas "boberías" jejeje) Que Dios te bendiga.

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  3. Qué lindas palabras Madelaine, estoy agradecido de la buena onda. Y me enorgullece las palabras que tienes para mis líneas... gracias por la visita. Que tengas lindos días.

    Marisela:

    Nuevamente dejas evidencia de tu visita, muchas gracias a ti por tan lindas palabras. Pasaré por tu blog por mi regalito (y... a mí me gustan las muestras de cariño, las valoro, las disfruto). Un abrazo. Para ti también, lindos días.

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  4. Llega fin de año, la mayoría esta preparando su balance anual (yo recomiendo que se haga después porque sino vemos o todo negativo o todo positivo y no hacemos un correcto balance), otros estamos realizando las ultimas compras y organizando las fiestas.
    Creo que lo mejor del año es el final ya que no solo terminamos un año y comenzamos uno nuevo con una sonrisa sino que cada ves que comenzamos un año también lo comenzamos con un Jesús nuevo.
    Todos estamos en la mitad de un tiempo de adviento en el cual venimos reflexionando nuestro año, pero que esa reflexión no sea solo un balance, el adviento nos propone que este 25 así como cada año Jesús vuelve a nacer en nosotros, nosotros volvamos a nacer renovados en su amor. Esta noche propongamos dejar aquellas cosas que queremos cambiar y luego festejemos y vallamos a dormir. Pero sabiendo que cuando despertemos seremos niños otra vez y teniendo la posibilidad de cambiar eso que abandonamos.
    Siempre decimos que cuando uno es chico es cuando se corrige y de grande si no cambio ya esta… bueno esta es la oportunidad de cada año para proponernos cambiar cosas porque esta fecha es en la cual cada uno de nosotros vuelve a nacer junto a nuestro Señor y volvemos a ser como niños.
    ¿Qué irónico no? Que cada navidad los vecinos que no se quieren ni ver se desean lo mejor para el año.
    ¿Qué irónico no? Que cada navidad a pesar de que el año no fue bueno estamos todos contentos.
    Es que los chicos en la navidad están felices y no importa ya que paso en el año ellos juegan, saludan, se deslumbran con los fuegos artificiales.
    Que bueno seria imitarlos… pero siempre… no solo hoy…
    Parece mentira que se me estén llenando los ojos de lagrimas con estas simples palabras… pido perdón pero termino mis líneas acá.
    Espero que después de este nuevo nacimiento seamos nuevas personas fortalecidas en el Señor.
    Que tengas feliz navidad y año nuevo. Les deseo de corazón.

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