Camino El Yeso
Cuando tenía unos 10 años, la empresa donde trabajaba mi madre realizada todos los años las esperadas "colonias de verano". Era un evento esperado por todos los hijos de trabajadores, porque era una semana sin padres, fuera de casa, conocías nuevos amigos y compartías experiencias únicas en un entorno realmente bello. Recuerdo que llegábamos al Retén de Carabineros en San Gabriel. La policía subía al bus y lo registraba minuciosamente, cada rincón, sin dejar nada sin supervisión. Jamás vimos algo fuera de lo normal, siempre continuamos camino hacia la casa, que estaba solo a metros del lugar. Para los que conocen el Cajón del Maipo saben de lo que hablo: la ruta es hermosa, sobre todo en esos años. Actualmente ha cambiado mucho, no sé si para peor o mejor, pero todo el lugar está distinto a como lo recuerdo.
La semana pasada tuve la posibilidad de regresar; mejor dicho, pude pasar por San Gabriel. Mi destino esta vez estaba más arriba: El Embalse del Yeso. Siempre quise averiguar donde terminaba el camino que se internaba en la montaña, pero en aquellos años, era toda una odisea transitar por ese curvilíneo camino de tierra. Hoy está pavimentado, se puede conducir fluidamente y puedes acceder tranquilamente casi hasta tu destino final, en el caso de que sea el Embalse. Aún tengo la deuda pendiente para subir hasta Baños Morales, algún día...
Una de las cosas que llamó poderosamente mi atención mientras subía por el camino El Yeso, fue una antigua construcción, prácticamente ruinas de edificios, que según pude averiguar, se trata del refugio existente en el lugar y que es utilizado principalmente en la temporada de invierno.
La vista que puedes obtener del Embalse es realmente preciosa. Es increíble la belleza del agua y lo imponente de la montaña. Para mi sorpresa, muchas familias estaban disfrutando sus aguas, bordeando el Embalse encuentras un espacio ideal para estacionar, bajar a caminar o hasta disfrutar un rico asado. El lugar da para todo lo que puedas imaginar. Mientras miraba el paisaje pensé en lo rico que sería tener una mesita con cositas para picar... La próxima vez es panorama seguro.
Otra cosa que me gustaría hacer es continuar el camino. Dicen que más arriba se encuentran las Termas el Plomo. Desconozco a cuántos kilómetros, pero debe ser un espectáculo absoluto por la vista que se puede conseguir.
El regreso tuvo lo tradicional: Visita al tunel que hizo famoso Carlos Pinto y San José de Maipo. El pueblo se mantiene en el tiempo y se resigna a envejecer. En la actualidad hay una buena y variada oferta gastronómica, pero me quedo con las sabrosas empanadas fritas de un carrito que se encuentra frente a la Parroquia de San José. Tiene una variedad de empanadas que te sorprenderás. Pero, si quieras algo más citadino, el Restaurante Casa Bosque es una buena alternativa; aunque, como expreso en líneas más arriba, "la oferta gastronómica es variada".
Por ahora, tarea cumplida. La próxima aventura será conocer dónde termina el Camino al Volcán.
Más información, aquí.
Comentarios
Publicar un comentario
Agradezco que participes siempre que lo hagas con respeto. Te recuerdo que este sitio se reserva el derecho de moderación. En este sentido, cualquier comentario grosero o fuera de lugar, simplemente, será suprimido.