¡Feliz día de la madre!
Hoy es una jornada muy especial, porque es un día en que recordamos la importancia y el valor que tiene el rol de ser madre; misión encomendada por Dios únicamente a la mujer.
A la vez, es un momento para analizar situaciones pasadas y agradecer lo que tenemos.
La vida tiene un dinamismo tal, que muchas veces te envuelve, te presiona, confunde y te lanza experiencias sin mayor explicación.
Crecí sin mi mamá. Ese rol lo cumplió a cabalidad mi abuela materna. Hace seis años, ella sufre de Alzheimer y cuando la visito no me reconoce. Pero a uno de sus hijos más ingratos lo identifica al instante.
Con los años, Dios me dio la posibilidad de conocer a mi suegra, mujer que paulatinamente se convirtió en una verdadera madre para mí. Pero falleció y nos dejó un tremendo vacío.
La vida continúa y lo que me reconforta es saber que Mateo, mi hijo, tiene una madre ejemplar, sacrificada, llena de energía (yo en su lugar habría bajado los brazos de agotamiento) y estoy seguro que daría su vida por el bienestar de su hijo y, aunque la vida se pusiera cuesta arriba, casi como escalar el Everest, ella jamás se aportaría del pequeño.
Gracias a Dios por las madres. Por su ejemplo de esfuerzo y dedicación.
¡Felicidades a todas las mamitas! Saludo extensivo a todas mis amiguitas que leen este mensaje, y, en especial, a mi amada esposa Carmen; gracias por compartir tu vida junto a mí y por la excelente labor que realizas con nuestro hijo Mateo.
Un abrazo cariñoso para todas. 👏😊
Comentarios
Publicar un comentario
Agradezco que participes siempre que lo hagas con respeto. Te recuerdo que este sitio se reserva el derecho de moderación. En este sentido, cualquier comentario grosero o fuera de lugar, simplemente, será suprimido.