Volver a empezar



Hace mucho tiempo que no ocupo esta herramienta digital tan efectiva para desahogarme y compartir experiencias que todos hemos vivido alguna vez. Así que, comienzo de una vez.

Este año inicio nuevos desafíos laborales; ya parece chiste de mal gusto, pero estos últimos tres años han sido de constantes cambios. Una de las cosas que me asombra de trabajar en colegios, es palpar el empoderamiento que poseen los directores de establecimientos educacionales en nuestro país. Ellos(as) deciden si te quedas o no. A veces, ni siquiera observando las competencias profesionales, sino, la empatía que lograron desarrollar; si le caes bien a tu jefe, te salvas... caso contrario, estarás buscando nuevos horizontes.

Además, me quiero desahogar: algunas(os) profesoras(es) son muy chismosos (peladores, dicho en buen chileno). Esto me aburre. Me da lata. No falta la vieja que vive para no dejarte vivir, resulta paradójico, pero es cierto: no se quedan tranquilas hasta que revuelven el gallinero y terminan por perjudicar tu carrera. Es terrible.

Sé que la empatía es necesaria, pero también debemos ser objetivos al evaluar.

Afortunadamente, gracias a Dios, tengo la posibilidad de ir a un nuevo establecimiento. Espero que la experiencia sea mejor, con nuevos desafíos, con nuevos estudiantes y con nuevas(os) compañeras(os).

Espero estar escribiendo buenas experiencias y no lamentando una nueva mala decisión.

Me tienen podrido las viejas peladoras. Deberían ser erradicadas del sistema educacional chileno; ¿con qué cara educamos jóvenes con valores y criterio? Esta es una de tantas incoherencias que ofrece el sistema.

Gracias por leer... 

Comentarios