Disfrutar las cosas simples

He perdido la cuenta. Ignoro la cantidad exacta de veces en que hice referencia sobre el disfrutar las cosas simples de cada día. Algunos plantean que en la perfección de las cosas ordinarias está implícita la felicidad. Yo creo que esta afirmación algo de verdad acarrea.

El ser humano tiende a proyectar todas sus actividades: deja para mañana lo que puede hacer en el instante, planea las vacaciones, piensa lo necesario para construir un instante de felicidad. Como si ésta dependiera de los otros.

"La felicidad depende de nosotros mismos, no de los otros. Entenderla así (dependencia de otros), es un acto de absoluto egoísmo"

Problemáticas que resolver todos los días, a cada instante. La vida es dinámica. Pese a todo lo negro que nos parece el camino, vale la pena hacer el esfuerzo por recorrer cada centímetro de ruta.

Alguien me dijo un día: "nosotros podemos manejar el presente; ocúpate de vivir el presente lo mejor que puedas, el resto, se dará por añadidura".

La felicidad depende de cada uno de nosotros. Nosotros decidimos el primer pié que pondremos al levantarnos de la cama. Ojalá que siempre sea el diestro.

Comentarios

Entradas populares