Días para reflexionar

Son las 13:47 hrs. Es viernes. Viernes Santo. Cuando era pequeño y llegaba la Semana Santa, relacionaba este fin de semana como el más aburrido del año. En televisión se pasan películas alusivas a la Pasión de Jesús; documentales desde Tierra Santa; el Vía Crucis desde Roma... en fin. Sin embargo, pese a todo lo "fome" que la fecha deparaba, había una película que no me perdía: "Jesús de Nazaret", de Franco Zeffirelli. Recuerdo, por ejemplo, que me sentaba junto a mi abuelo a mirarla. Los dos mirábamos atentamente cada detalle del film, que con el tiempo, la develó como una verdadera y magistral obra de arte.
Con el pasar de los años, sentado frente al televisor, presenciaba la parte donde Jesús es juzgado y meditaba sobre dicha escena. Sus discípulos miraban a lo lejos sin intervenir, ante el temor de sufrir ataques y, especialmente, el temor de ser apresados. Como todos sabemos, en la persona de Pedro, recae la responsabilidad de ser la cabeza de la Iglesia. Precisamente, Pedro, es quien se ve envuelto en una llamativa traición a su maestro:
"Después de arrestarlo, se fueron y entraron en la casa del sumo sacerdote. Pedro los seguía de lejos. Habían encendido fuego en medio del patio, y Pedro se sentó entre los que estaban alrededor de la lumbre. Una criada lo vio sentado junto al fuego, lo miró con atención y dijo:
-También éste andaba con él.
Pedro lo negó, diciendo:
-No lo conozco, mujer.
Poco después otro, al verlo, dijo:
-Tú también eres de ellos.
Pedro dijo:
-No lo soy.
Transcurrió como una hora, y otro afirmó rotundamente:
-Es verdad, éste andaba con él, pues es galileo.
Entonces Pedro dijo:
-No sé de qué me hablas.
E inmediatamente, mientras estaba hablando, cantó un gallo. Entonces el Señor dirigiéndose hacia Pedro, lo miró. Pedro recordó que el Señor le había dicho: 'Hoy mismo, antes que el gallo cante, me habrás negado tres veces'; y saliendo afuera, lloró amargamente. Los que custodiaban a Jesús se burlaban de él y lo golpeaban. Le habían tapado los ojos y le preguntaban:
-¡Adivina quién te ha pegado!
Y le decían otros muchos insultos" (Lc 22, 54-65).
Ante esto, siempre me he cuestionado ¿qué habría hecho yo en lugar de Pedro? ¿Habría admitido que era uno de los discípulos de Jesús? ¿Lo habría negado al igual que Pedro?
Muchas veces llegué a concluir que me habría lanzado en contra de los que apresaron a Jesús, golpeándolos, para castigarlos por lo que estaban haciendo. Sin embargo, con el paso de los años, creo que ante la situación que vivió Pedro yo habría tenido la misma reacción ante el temor de ser sometido a algún tipo de castigo.
Por estos días, los católicos recordamos los días en que Jesús murió y resucitó. Los escépticos se mantienen al margen. Aunque la historia no puede negar que Jesús, efectivamente, fue un hombre que vivió en la antigua Palestina; que era Judío y que provenía de una familia de clase humilde, y que fue una persona que caló hondo en la historia de aquel entonces. Es el llamado, "Jesús histórico". Pero, mirando desde el punto de vista del no creyente, hay una situación que llama la atención: Si días antes, durante el juicio y muerte de Jesús, los discípulos negaron haber estado junto a su maestro, ¿qué sucedió entonces con ellos, que días después, defendieron hasta con su vida el testimonio que habla sobre Jesús?
"Estaban comentando lo sucedido, cuando el mismo Jesús se presentó en medio y les dijo:
-La paz esté con ustedes.
Espantados y llenos de miedo, creían haber visto un fantasma. Pero él les dijo:
-¿De qué se asustan? ¿Por qué surgen dudas en su interior? Vean mis manos y mis pies; soy yo en persona. Tóquenme y convénzanse de que un fantasma no tiene carne ni huesos, como ven que yo tengo.
Y dicho esto, les mostró las manos y los pies. Pero como aún se resistían a creer por la alegría y el asombro, les dijo:
-¿Tienen algo de comer?
Ellos le dieron un trozo de pescado asado. Él lo tomó y comió delante de ellos. Después les dijo:
-Cuando aún estaba entre ustedes les dije que era necesario que se cumpliera todo lo escrito sobre mí en la ley de Moisés, en los profestas y en los salmos.
Entonces les abrió la inteligencia para que comprendieran las Escrituras, y les dijo:
-Estaba escrito que el Mesías tenía que morir y resucitar de entre los muertos al tercer día, y en que su nombre se anunciaría a todas las naciones, comenzando desde Jerusalén, la conversión y el perdón de los pescados. Ustedes son testigos de estas cosas. Por mi parte, les voy a enviar el don prometido por mi Padre. Ustedes quédense en la ciudad hasta que sean revestidos de la fuerza que viene de los alto" (Lc 24, 36-49).
¿Podríamos seguir diciendo que Jesús no existió o es una invención del ser humano, siendo que sus discípulos, pasaron de estar escondidos y con miedo, a dar la vida por dar testimonio de Él? Interesante, ¿verdad?
¿Qué habrías hecho tú en lugar de Pedro el día que juzgaron a Jesús?
Hola Fran!! que hermosa reflexión compartes con nosotros nuevamente... me gusta la sencillez que tienes para escribir. Y las reflexiones, uf!! súper buenas... qué habría hecho yo el lugar de Pedro?? creo que lo mismo que él, quedarme callada por miedo; así como los católicos nos quedamos callados ante atrocidades o injusticias, o cuando hablan mal de nuestra religión. Siento que lo importante es reflexionar sobre esta actitud y erradicarla de nuestra vida para siempre...
ResponderBorrarAbrazos y besitos para ti Fran.
Bonita reflexión, te felicito por la facilidad de palabras y la profundidad de pensamiento...
ResponderBorrarUn abrazo, pasaré más seguido por aquí.
Fran, no sé por qué no aparece mi comentario... te quiero felicitar por tu reflexión que me ha hecho pensar mucho, gracias :)
ResponderBorrarHay dos cosas que me gustaría comentar. Una es la película, que es una obra preciosa y siempre me gustó mucho desde que la descubrí. Era una de mis películas favoritas. Me conmovió el que la vieras siempre de niño, especialmente lo de junto a tu abuelo. Vi tantas películas junto a mi abuelo compartiendo con él sus gustos y él los míos que a algunas les tomé mucho cariño y son de culto para mí. Es lindo que vaya creciendo dentro, no sé se podría decir si la tradición de ver una película que nos marca, y que la vayamos descubriendo y apreciando más con ojos más maduros. Especialmente si es una película que habla de Jesús.
ResponderBorrarLo otro que quería comentarte, es que yo muchas veces me he preguntado lo mismo si habría reaccionado como Pedro, y ay que atroz pensar que sí, pero soy tan humana que demás, aunque no sé, ojalá que no. Y espero ser lo suficientemente fuerte, conciente y llena de Amor para no hacerlo en otras situaciones.
Que tengas un luminoso fin de semana Santo.
No había tenido a oportunidad de visitar el blog, y esta es una linda y buena reflexión, me he fijado que todos hablan de la sencillez con que escribes, a mi de verdad lo que mas me gusta es ese toque cotidiano...
ResponderBorrarGracias...
mas allá de cuestionarnos el qué hubiéramos hecho allí... pienso que de continuo negamos a jesús, con nuestro actuar, cuando mentimos, robamos, defraudamos, etc...
ResponderBorrarpedro, al igual que nosotros, era homre y se arrepintió ... lloró amargamente...
si nosotros estamos defraudando a cristo, arrepintámonos, miremos su cruz, su sacrificio por nosotros. y seremos perdonados por él, quien nos ve con amor.
Realmente una gran reflexión...
ResponderBorrarcreo que en sigo haciendo lo de Pedro, callando y negando, tal como lo hizo en ese momento. El desafío que tenemos es seguir la actitud de Pedro, que pese a callar y negar, fue el continuador de esta experiencia de amor... un desafío no menor!
un abrazo y feliz pascua de resurrección
Santa y feliz Pascua. Que Jesús Resucitado llne siempre tu corazón.
ResponderBorrarMaría
ola francisco javiel que DIOS TE BENDIGA Y BENDIGA TU CASA me e dado una vuelta por tu brog y e visto la Reflexión de la negación de pedro. de este pasaje debemos de aprender que no es por nuestra valentía ni por nuestras propias fuerzas. por eso ay un antes y un después cuando recibieron la promesa de EL ESPÍRITU SANTO en el aposento alto el día de pentecoster. cuando recibimos a NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO en nuestro corazón como nuestro señor y salvador DIOS NOS LLENA DE SU ESPÍRITU QUE ES EL QUE NOS CAPACITA PARA NO NEGAR A NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO EN TODAS LAS ARIAS DE NUESTRA VIDA.
ResponderBorrarHola Francisco, muy linda reflexión, la verdad que eran otros tiempos, pero si Jesús viniera en este nuestro tiempo le hariamos lo mismo porque somos asin...que haria yo en el lugar de pedro creo que lo mismo, esconderme, estar cayada por miedo...que duro, pero es la verdad.
ResponderBorrarTe mando un saludo y que Dios te bendiga.
Un beso.
tengo sentimientos encontrados cuando leo algo así. para mi esas fechas son siempre de reflexión un poco tarde mi comentario pero estaba media desconectada de todo. Ahora bien, si todo pasa por algo esto es una buena demostracion de aquello, si es que es asi como paso... ves?? Ahora dudo de todo.
ResponderBorrarBueno! Linda semana o lo que qeda de ella y ahora pasare mas seguido
Besos mi querido amigo twittero
Vengo a agradecerte tu visita y me ha gustado tu reflexión. ¿Que hubiera hecho yo? No se, pero hiciera lo que hiciera, lo hubiera hecho con mucho miedo
ResponderBorrarMuy buen blog amigo.
ResponderBorrarme gustó la reflexion de semana santa.
la verdad he llegado a una conclusión parecida a la tuya, en verdad creo que quizas en la situación de pedro si hubiese negado a jesus.
en fin, uno no puede hacer historia de lo que no ha ocurrido.
muchos saludos!
Buenas tardes, hoy paseando por la red, me he encontrado con esta maravilla es un blog muy bonito y con un duende muy especial.
ResponderBorrarTe Felicito por lo que has consegido creo que es muy importante para el mundo blogero.
Yo me quedo como segidora, admiradora y candidata a tú amistad.Tengo que decirte que tengo un blog que se llama:"Los Cuentos de Nati", si te gusta estás invitad@ ha quedarte y si entras en el de premios siempre encontrarás premios que puedes llevarte a tu casa.
Hasta pronto, recibe un beso desde el alma NATI.
Oiga, coterráneo, ¿para cuando tenemos posteo fresco?
ResponderBorrarUn abrazo
Precioso... de verdad que precioso! Yo... ¿qué hubiera hecho?, lo mismo que Pedro, muy seguramente.
ResponderBorrarMe deja resvalando muchas veces el hoy, ¿acaso, cotidianamente no hacemos muchas veces lo mismo que Pedro?... lo injurian, lo agreden, en nuestra facultad, en nuestros trabajos, entre nuestros mismo amigos, y callamos para que no nos traten de cerrados, tradicionalistas, fanáticos... locos... ¿acaso no es lo mismo?. Muchas veces pienso, que es como si olvidáramos que resucitó, que lo vimos resucitar!...
Cosas como estás, me encanta cuando nos hieren en lo profundo!
Gracias Fran!
Abrazos miles!