Saber no es hacer



Me da gusto poder escribir nuevamente y mantener contacto con todos ustedes que, amablemente, leen mis escritos. En esta ocasión, les quiero comentar algunas sensaciones que me dejó el Evangelio del día de ayer domingo, 8 de noviembre. Como siempre, lo que busco es poder reflexionar y compartir entre todos, las sensaciones que provoca la Sagrada Escritura en nuestras vidas. Por lo mismo, ideal es comenzar a leer el texto bíblico para desarrollar y exponer nuestras ideas.

"Y él les enseñaba: 'cuídense de los escribas, a quienes les gusta pasearse con largas vestiduras, ser saludados en las plazas y ocupar los primeros asientos en las sinagogas y los banquetes; que devoran los bienes de las viudas y fingen hacer largas oraciones. Estos serán juzgados con más severidad'. Jesús se sentó frente a la sala del tesoro del Templo y miraba cómo la gente depositaba su limosna. Muchos ricos daban en abundancia. Llegó una viuda de condición humilde y colocó dos pequeñas monedas de cobre. Entonces él llamó a sus discípulos y les dijo: Les aseguro que esta pobre viuda ha puesto más que cualquiera de los otros, porque todos han dado de lo que les sobraba, pero ella, de su indigencia, dio todo lo que poseía, todo lo que tenía para vivir". (Mc 12, 38-44).

La primera parte del Evangelio es muy interpeladora. Personalmente, encuentro potente el mensaje de Jesús que evidencia las malas prácticas de las personas que poseen el mensaje divino, que saben o conocen cómo funciona la vida de fe. Muchas veces, algunas personas que estudian materias relacionadas con la Biblia, la Historia de Salvación o la vida de Jesús, comete ciertos errores; se creen dueñas de la verdad. Además, se sienten en un rango más alto de sabiduría, porque dominan varias lecturas que el normal de las personas no maneja. Generalmente, observamos que estos personajes miran por debajo del hombro al resto de las personas. Impactante es mirar que Jesús observa estas actitudes y, aún así, nosotros no tememos a estas actitudes que minan el corazón humano y nos aparta de la realidad espiritual. En definitiva, podemos concluir que mientras más sabe una persona, si no hace vida la palabra, simplemente, se queda con un sinfin de conocimientos que no sirven para nada.

El otro punto que me interpela de sobremanera, es el que hace referencia a la limosna que cada persona depositaba en el tesoro del Templo. A lo largo de nuestra vida, nosotros vamos acumulando riquezas (cosas materiales, relaciones con el resto de las personas, conocimientos). Yo me pregunto: ¿Estoy dando todo de mí o las sobras? Últimamente no estoy conforme con algunas personas que me rodean. No me gusta ese doble discurso en el uso de la religión. Sin ir más lejos, para mí, es uno de los máximos problemas que han permitido que las personas se alejen del conocimiento de Dios; no estamos siendo buenos ejemplos de fe. Por un lado estamos hablando bonito, dominamos ciertas materias, en fin. Pero cuando llega la hora de "poner en práctica" los conocimientos adquiridos o hacerlos vida, estamos claramente al debe. ¿En qué estamos pensando cuando interactuamos con las demás personas? ¿Disponemos el corazón a Dios o estamos pendientes de nuestras necesidades?

La invitación está hecha: los que deseamos mantener una comunión con Dios debemos alimentarla con la palabra, la vida de fe, y lo más importante, la puesta en práctica. No ganamos nada con saber la Biblia completa o dominar todas las tradiciones, si no hemos vivido ese encuentro personal con Dios. El llamado es a dejarlo todo para seguir a Dios "la mujer dio todo lo que tenía para vivir", ¿estamos dejando de lado nuestras necesidades, nuestro pensar y nuestro egoísmo por darnos a Dios? Me gustaría invitarles a meditar sobre estas preguntas.


Comentarios

  1. Muchas veces me lo pregunto a propósito de los blogs que manejo...¿valdrá la pena si no somos coherentes? podrían ser palabras vacías del espíritu

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  2. hola francisco javier bonito pasaje de las escrituras para meditar porque de esta mujer viuda deberíamos aprender. ella entendió lo que es buscar el reino de DIOS y su justicia y todo lo demás os sera añadido. ya me dirás como me puedo bajar el juego del come coco DIOS TE BENDIGA

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  3. Concordancia es la clave, concordancia en las palabras y las realizaciones. Trabajo arduo,muy cierto, pero posible, si lo hacemos por amor.

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  4. Muy buena la reflexión. Sobre todo extenderla a cosas que no son materiales. El tema es darse del todo... pero ¡cuánto nos cuesta! Siempre nos estamos reservando (me siento totalmente incluida en esta actitud.
    ¡Gracias y saludos!

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